Mostrando entradas con la etiqueta género. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta género. Mostrar todas las entradas

sábado, 16 de febrero de 2013

El sexismo lingüístico


A veces las palabras connotadas presentan diferencias según su género, sobre todo cuando este género se corresponde con el sexo. Por ejemplo, un profesional es una persona que tiene una profesión, pero una profesional es muchas veces una metáfora que denomina a una prostituta, y está connotada negativamente. Lo mismo ocurre con una perra, una cualquiera o una fulana, que significan denotativa y connotativamente algo muy distinto a un perro, un cualquiera y un fulano. Parece ser que para nuestra cultura incluso en los tacos lo masculino y lo relacionado con el hombre están marcados positivamente (Esto es la polla), mientras que lo femenino y lo relacionado con la mujer presenta muchas veces una connotación negativa (¡Qué coñazo!).

A partir, sobre todo, de las reivindicaciones feministas, los lingüistas llaman sexismo lingüístico a estos y otros fenómenos de la lengua que marcan u ocultan a la mujer, como el llamado género genérico: el masculino engloba al femenino. Así, alumnos engloba tanto a chicos como a chicas, pero alumnas solo engloba a las chicas. La Academia considera que este aspecto concreto es propio de la lengua y no incurre en sexismo, pero muchos manuales de estilo de diarios, empresas y organizaciones recomiendan usar genéricos como alumnado. En cualquier caso, el sexismo lingüístico es el reflejo del sexismo social. El hablante puede elegir concienciarse de ese problema e intentar incurrir o no en él, y, en lo que a la lengua respecta, cuidar o no la elección de su léxico.

sábado, 20 de noviembre de 2010

¿Qué quieres ser de mayor?


Vamos a comenzar la semana con un tema espinoso: el género de las palabras. Y digo espinoso porque los cambios normativos han establecido normas muy claras, sobre todo para los sustantivos que designan cargos o profesiones y, en general, personas; y estos no son siempre del agrado de los usuarios del idioma. Sin embargo, la RAE manda, así qué... ¡vamos allá!

1. Sustantivos cuyo masculino acaba en -o:

Todas estas palabras harán el femenino en -a. Por lo tanto, lo normativo es decir y escribir ministrafísica, ingeniera o técnica. Es incorrecto usar el masculino con el artículo femenino, como mucha gente hacía hasta ahora: *la arquitecto.

Sin embargo, se exceptúan unas pocas palabras referidas a los cargos militares y puestos próximos, que siempre acaban en -o (la soldado, la piloto); las palabras acortadas (por ejemplo, la fisio, por provenir de fisioterapeuta) y tres profesiones musicales: la contralto, la soprano y la contrabajo.

2. Sustantivos cuyo masculino acaba en otra vocal:

Estas palabras se consideran, en general, comunes en cuanto al género, por lo que solo cambiaremos su determinante. Así, el/la gerente, el/la periodista, el/la monarca.

Ahora bien, a causa o bien de la tradición, o bien de su extendido uso, la Academia acepta algunas excepciones a esta regla, que son:

  • Ciertas palabras acabadas en -e admiten también el femenino acabado en -a, y ambas formas se consideran correctas. Las más usuales son la jefe/jefa, la presidente/presidenta, la cliente/clienta y la dependiente/dependienta.
  • Hay palabras con femeninos irregulares únicos para cuatro títulos o cargos, que son alcaldesa, condesa, duquesa y jequesa (esta última viene de jeque).
  • Existen, por el contrario, dos palabras en las que se permite tanto la forma regular como la irregular: el femenino de sacerdote es la sacerdote o la sacerdotisa; el de poeta, la poeta o la poetisa.
  • Las palabras asistente, gobernante y regente son invariables en género (el/la gobernante), pero existen las formas asistenta, gobernanta y regenta como palabras distintas, es decir, con significado diferente, como puede verse en esta oración: "La asistente del presidente contrató a una asistenta para limpiar su casa".

Y esto es todo por hoy. En la próxima entrada sobre corrección y normativa hablaremos del género en palabras acabadas en consonante. ¿A qué no podéis esperar? :)

Referencias y páginas de interés: