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miércoles, 24 de noviembre de 2010

¿Qué quieres ser de mayor? (2ª parte)

Bien, seguimos con cuestiones de género, a ver cómo funcionan las palabras en consonante.

3. Palabras cuyo masculino acaba en consonante

Estas palabras se consideran, en general, comunes en cuanto al género. Así, decimos el/la portavoz, el/la mandamás... Sin embargo, existen un buen número de excepciones:
  • Las palabras agudas terminadas en -or, -ón, -án, -ín y -és (apartado 4).
  • Las palabras cortés y montés son invariables, por mucho que la gente use las formas erróneas correspondientes. Así, decimos una cabra montés, no *montesa.
  • Las palabras femeninas la edil, la concejal, la bedel y la fiscal también tienen femeninos en -a: edila, concejala, bedela y fiscala.
  • Existen femeninos irregulares acabados en -esa, siendo posible esta forma o la común con artículo. Estas son: la líder/lideresa, la cónsul/consulesa, la juglar/la juglaresa y la chófer/choferesa. El femenino de abad es abadesa, no existe la forma en -a.
  • Para juez y aprendiz, son correctas tanto la juez, la aprendiz como jueza, aprendiza.

4. Palabras agudas terminadas en -or, -ón, -án, -ín y -és

Hacen el femenino, en general, añadiendo una -a: doctora, sultana, peatona... Existen, como siempre, excepciones:
  • Las palabras femeninas actriz y directriz existen, pero no significan lo mismo que actora y directora.
  • La capitana no debe usarse en lugar de la capitán si designa un grado militar.
  • El femenino de barón es baronesa.
  • Y, por último, la palabra fan es la única invariable de este grupo: el fan, la fan.
5. Otras cuestiones sobre el género

En las últimas normas de la RAE se han establecido ciertos cambios interesantes.

En primer lugar, la palabra maratón ha pasado a ser ambigua, y puede utilizarse tanto en femenino como en masculino: un maratón en Barcelona, una maratón de cine. Antes solo se aceptaba el masculino.

Por otra parte, la palabra calor se trata ya como exclusivamente masculina, por mucho que antiguamente se usara en femenino. Por tanto, es vulgar e incorrecta la forma *la calor o *una calor.

Por último, y para acabar con las nuevas tecnologías, son correctas tanto el web como la web, porque en el primer caso sobreentendemos el [sitio] web y, en el segundo, la [página] web.


Referencias y páginas de interés:

sábado, 20 de noviembre de 2010

¿Qué quieres ser de mayor?


Vamos a comenzar la semana con un tema espinoso: el género de las palabras. Y digo espinoso porque los cambios normativos han establecido normas muy claras, sobre todo para los sustantivos que designan cargos o profesiones y, en general, personas; y estos no son siempre del agrado de los usuarios del idioma. Sin embargo, la RAE manda, así qué... ¡vamos allá!

1. Sustantivos cuyo masculino acaba en -o:

Todas estas palabras harán el femenino en -a. Por lo tanto, lo normativo es decir y escribir ministrafísica, ingeniera o técnica. Es incorrecto usar el masculino con el artículo femenino, como mucha gente hacía hasta ahora: *la arquitecto.

Sin embargo, se exceptúan unas pocas palabras referidas a los cargos militares y puestos próximos, que siempre acaban en -o (la soldado, la piloto); las palabras acortadas (por ejemplo, la fisio, por provenir de fisioterapeuta) y tres profesiones musicales: la contralto, la soprano y la contrabajo.

2. Sustantivos cuyo masculino acaba en otra vocal:

Estas palabras se consideran, en general, comunes en cuanto al género, por lo que solo cambiaremos su determinante. Así, el/la gerente, el/la periodista, el/la monarca.

Ahora bien, a causa o bien de la tradición, o bien de su extendido uso, la Academia acepta algunas excepciones a esta regla, que son:

  • Ciertas palabras acabadas en -e admiten también el femenino acabado en -a, y ambas formas se consideran correctas. Las más usuales son la jefe/jefa, la presidente/presidenta, la cliente/clienta y la dependiente/dependienta.
  • Hay palabras con femeninos irregulares únicos para cuatro títulos o cargos, que son alcaldesa, condesa, duquesa y jequesa (esta última viene de jeque).
  • Existen, por el contrario, dos palabras en las que se permite tanto la forma regular como la irregular: el femenino de sacerdote es la sacerdote o la sacerdotisa; el de poeta, la poeta o la poetisa.
  • Las palabras asistente, gobernante y regente son invariables en género (el/la gobernante), pero existen las formas asistenta, gobernanta y regenta como palabras distintas, es decir, con significado diferente, como puede verse en esta oración: "La asistente del presidente contrató a una asistenta para limpiar su casa".

Y esto es todo por hoy. En la próxima entrada sobre corrección y normativa hablaremos del género en palabras acabadas en consonante. ¿A qué no podéis esperar? :)

Referencias y páginas de interés: