martes, 14 de diciembre de 2010

Prefijos, sufijos y grupos iniciales cultos



Esta entrada me va a crear problemas con algunos amigos y amigas, y seguramente algún comentario airado, porque casi nadie está de acuerdo con las doctrinas de la Academia que expondré a continuación, que están en vigor desde la publicación del Diccionario Panhispánico de Dudas (2005), abreviado DPD. Sin embargo, tengo que decir que son totalmente lógicas, y que estoy totalmente a favor de estos cambios, porque reflejan la manera real de pronunciar el español. ¡A ver qué opináis vosotros!

1. La escritura de los prefijos en general

Lo primero es hablar de cómo se escriben en general. La regla es clara: todos los prefijos se escriben unidos a su base léxica, sin guión, en una sola palabra: proaborto, hiperactividad, antikaraoke, etc. Solo hay dos excepciones:
  • Si la palabra a la que se une el prefijo debe llevar mayúscula, se une con un guion, porque la mayúscula interna es imposible en español: anti-OTAN, pro-Teruel...
  • El prefijo ex, si significa 'que fue y ya no es', se escribía como una palabra independiente, pero desde 2010 la RAE considera que debe escribirse unido a la palabra de manera normal: exmarido, exdeportista, examigo. Eso no quita que esté adquiriendo valor como palabra independiente y pueda usarse solo: mi ex. El ex- que significa 'fuera de' siempre va asimismo unido: exportar, extracción, exposición...

2. El grupo inicial ps- o s-

La norma general ha sido y sigue siendo que todas las palabras que empiezan por ps- pueden escribirse con s-, que es como se pronuncia normalmente. Así, sicología, síquico o seudónimo son tan correctas como psicología, psíquico o pseudónimo, a pesar de lo que se suele pensar. De hecho, antes había vacilaciones: pseudónimo ni se aceptaba, por ejemplo. Ahora, en todas las palabras ambas formas son correctas.

Aunque la RAE considera ps- más cultas, no considera vulgares las formas con s-.

3. El prefijo pos-/post-

Antes del DPD, en algunas palabras se utilizaba pos-, en otras, post-, y en otras se permitían ambas, pero con preferencia por una de ellas.

Ahora, se recomienda el uso de la forma pos- (que es como se pronuncia de manera no enfática) en todos los casos, aunque siguen siendo válidas las formas con post-. Así, son preferibles posguerra, posmoderno o posparto a las formas con -t-.

No obstante, hay algunas excepciones:
  • Si la palabra a la que se añade el prefijo empieza por s, se empleará post-, para evitar las dos eses seguidas, que nunca se producen en castellano: postsindical, postsocialismo.
  • Si la palabra a la que se une empieza por t, deberá emplearse pos-, para evitar las dos tes: postraumático, postanteo.
  • Debe escribirse post meridíem (y ante merídiem), post mórtem, post scríptum, etc., porque aquí mantiene el valor como palabra latina.

4. El prefijo tras-/trans-

Antes el criterio tampoco estaba claro, pero desde 2005 la norma es sencilla: se prefiere la forma de pronunciación habitual tras-, a la culta trans-, aunque ambas son correctas en la mayoría de los casos. Por ello es mejor escribir trasporte, trasparente, trasmitir, etc.

Este caso es el más difícil, porque hay una lista de palabras que nunca son correctas con trans-, siendo las más habituales:
  • Cuando significa 'detrás': trasluz, etc.
  • Trasfondo
  • Trashumante y trashumancia
  • Trasnochar y sus derivados
  • Traspapelar
  • Traspasar y traspaso
  • Traspié
  • Trasplantar y trasplante
  • Trasquilar y trasquilón
  • Trastocar
  • Trastorno y trastornar
Lo mejor, por lo tanto, es escribir siempre tras-, puesto que, además de ser la preferida por la Academia, siempre es correcto. Pero cuidado, hay una excepción: si la base empieza por ese, usamos trans- y reducimos las dos eses a una: transiberiano.

Referencias: Gómez Torrego, Leonardo (2010). La normativa académica actual: cambios destacados. SM.

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