sábado, 20 de noviembre de 2010

¿Qué quieres ser de mayor?


Vamos a comenzar la semana con un tema espinoso: el género de las palabras. Y digo espinoso porque los cambios normativos han establecido normas muy claras, sobre todo para los sustantivos que designan cargos o profesiones y, en general, personas; y estos no son siempre del agrado de los usuarios del idioma. Sin embargo, la RAE manda, así qué... ¡vamos allá!

1. Sustantivos cuyo masculino acaba en -o:

Todas estas palabras harán el femenino en -a. Por lo tanto, lo normativo es decir y escribir ministrafísica, ingeniera o técnica. Es incorrecto usar el masculino con el artículo femenino, como mucha gente hacía hasta ahora: *la arquitecto.

Sin embargo, se exceptúan unas pocas palabras referidas a los cargos militares y puestos próximos, que siempre acaban en -o (la soldado, la piloto); las palabras acortadas (por ejemplo, la fisio, por provenir de fisioterapeuta) y tres profesiones musicales: la contralto, la soprano y la contrabajo.

2. Sustantivos cuyo masculino acaba en otra vocal:

Estas palabras se consideran, en general, comunes en cuanto al género, por lo que solo cambiaremos su determinante. Así, el/la gerente, el/la periodista, el/la monarca.

Ahora bien, a causa o bien de la tradición, o bien de su extendido uso, la Academia acepta algunas excepciones a esta regla, que son:

  • Ciertas palabras acabadas en -e admiten también el femenino acabado en -a, y ambas formas se consideran correctas. Las más usuales son la jefe/jefa, la presidente/presidenta, la cliente/clienta y la dependiente/dependienta.
  • Hay palabras con femeninos irregulares únicos para cuatro títulos o cargos, que son alcaldesa, condesa, duquesa y jequesa (esta última viene de jeque).
  • Existen, por el contrario, dos palabras en las que se permite tanto la forma regular como la irregular: el femenino de sacerdote es la sacerdote o la sacerdotisa; el de poeta, la poeta o la poetisa.
  • Las palabras asistente, gobernante y regente son invariables en género (el/la gobernante), pero existen las formas asistenta, gobernanta y regenta como palabras distintas, es decir, con significado diferente, como puede verse en esta oración: "La asistente del presidente contrató a una asistenta para limpiar su casa".

Y esto es todo por hoy. En la próxima entrada sobre corrección y normativa hablaremos del género en palabras acabadas en consonante. ¿A qué no podéis esperar? :)

Referencias y páginas de interés:

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