viernes, 1 de marzo de 2013

¡Tienes más cuento que Calleja!

Esta expresión se dice socarronamente para decirle a alguien que nos está contando una historia demasiado increíble para ser cierta, o que es un mentiroso redomado. Tener mucho cuento y ser un cuentista se han utilizado desde hace mucho con el mismo sentido. 

¿De dónde viene, entonces, ese Calleja que nadie parece conocer? De Saturnino Calleja, o más bien, de la editorial que heredó de su padre a finales del siglo XIX, la Editorial Calleja. Don Saturnino convirtió esta editorial en la más famosa y productiva de la España de principios del siglo XX, sobre todo porque se propuso publicar a un precio muy accesible preciosos cuentos ilustrados. Gracias a él y a su editorial fueron difundidos los cuentos de Hans Christian Andersen o de los hermanos Grimm, Las mil y una noches, Los viajes de Gulliver y miles de obras de cuentistas españoles. De sus ediciones salió el conocido final de los cuentos ...y fueron felices y comieron perdices, y a mí no me dieron porque no quisieron.

La Editorial Calleja editó más de 3000 títulos; no solo cuentos, sino también obras de pedagogía y educación, pues Saturnino Calleja se convirtió en el líder de los maestros españoles: fundó y dirigió la revista La Ilustración de España, que iba acompañada por el boletín El Heraldo del Magisterio, con los mismos fines educativos. También creó la Asociación Nacional del Magisterio Español y organizó la Asamblea Nacional de Maestros. Se dedicó, además, a editar obras clásicas y de actualidad: El Quijote, Platero y yo... así como diccionarios, atlas y otras obras de consulta, siempre en la vanguardia y siguiendo las más modernas tendencias europeas.

Así que ya sabéis, si alguien os dice que tenéis más cuento que Calleja, enfadaos solo lo justo... porque la verdad es que el el origen de la frase es bastante original por un buen motivo.


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